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Un día de aquellos, esos o estos.

Salió casi todo bien, cuando casi es algo mayor que nada. Y no aplica el pico del pato, no es matemáticas. No creo en esa ley que dice que todo lo que pueda salir mal va a ocurrir. Sí, soy un creyente fervoroso en que somos la influencia que más incide en todo lo que nos rodea. A decir: la mala suerte provocada a inconsciencia. Es que en cada cosa a nuestro alrededor está su Manitú. Los indios no solo hablaban sobre una imagen fotográfica y su espíritu raptado, sabían muy bien que hasta una caña de bambú tiene alma. Y eran doctos en demonios, vaya si no (así fueran solo sugestión: no me importa para nada la superstición, me parece tan docta como la fórmula de un físico). Volvemos a casa y un televisor (no lo que ofrece), un teléfono (no lo que cuenta), tu instrumento preferido (lo que te transmite) o la plantita del balcón (que busca al sol) tienen su espíritu. ¿Si se te quema la heladera en invierno, la pc se emputece y no quiere andar, cuando tenés esa idea que no podés dejar de lad...

Errores

Solo es náusea.      De pibe un día mi viejo me dijo "no es como vos pensás, La Maldad Existe, hay gente mala de verdad".      Pasé años descreyendo hasta que llegué a la conclusión que sí: existe la gente MALA.      Sirva como vano ejemplo:     Yo vivía en mi nueva casa muy contento y no me arrimaba a Soulé ni a kilómetros y, all of a sudden or out of the blue apareció una banda de gitanos a mi lado.     Sentí que todo lo hecho caía feo al sótano.     Al primer día, luego de haberlos saludado en bienvenida y pensando que era una parejita que iba a hacer su nido, cayó una parva de gente que, dije, es para festejar el momento; reguetón al mango, tipo de fiesta, gritos.     Al siguiente fue igual, pero la variante ahora es UN CANAL DE DEPORTES, al mango de volumen, de 10 a 17.     Al tercer día se suma un celular chirriante, lesivo, con lo que supongo so dibujos animados con agudos que taladran ...

Miércoles 10 de Marzo

No sé hasta dónde sirve preguntarse por qué uno hace lo que le pinta. Dejo días y días de comprometerme con lo mío, y de nuevo aparece. Cuesta repecharlo pero sale y, dos días adelante cayó. Hay recuerdos que no vienen al cuento así hayan sido momentos de oro, pero ya los contaron tipos con mucha más capacidad que yo. Igual no puedo dejar pasar que una tarde de muchísimo calor en un verano de Junín cuando mi vieja me dijo Vamos a comprar eso que tanto querés. Así que salimos a recorrer una ciudad desolada, calcinada, en una siesta de sábado que ni admitía lagartos al sol. Supercoop y un Barrett que era giradiscos y radio. Maravilla. Monoaural. Seguimos adelante y pasamos dos locales -¿pensás que había más?- más hasta que llegamos a (demasiada publicidad hoy pero local de mi ciudad, no voy a decir que fue Naldo Lombardi) y me encuentro ojo y oreja de frente con un trío Bandeja, Amplificador y pareja de 60 Pioneer. La la primera broma pasa porque yo digo Pioner, el vendedor dice Paioner,...

La emoción de Mariana

La disquería no abre hasta las 4 de la tarde, y para un día como el de hoy eso es la eternidad y alguito más. Estoy justo a la mitad del verano, y este Febrero arrancó en su ley, con vientos calientes y pegajosos, húmedo a pedir de las pampas, con noches agobiantes y madrugadas muy cortas, insuficientes. El aire que entra por la ventana y recorre las habitaciones una tras otra hasta escapar al patio solo trae polvo y desorden, y el ventilador se queja a cada cuarto de vaivén por el yugo impuesto, hoy inútil. Me pregunto cómo hace mi vieja allá atrás, al rayo del sol y en su reposera, para aguantar la tortura de asolearse a cambio de otra tonalidad en su piel. Yo ya rellené dos veces el botellón de agua en la heladera y ella aún no tomó un solo vaso. ¿Será un reptil? No, es ella. Veinte minutos. Pienso en poner un disco, pero solo conseguiría tocar una cara y el rito quedaría incompleto. Si mi vecino estuviese escuchando algo de lo suyo ahí sería otra cosa, pero hoy se ha llamado a sile...

Olvido

 Fue una mañana, tal vez una siesta o un atardecer. Nunca la noche, porque ese es mi lugar. Ahí estaban. Ahora olvido, como una obligación impuesta, como el último pecado.

Sin Rastro (relato muy breve)

 1 Mario, frente a su portátil, repasaba una vez más ese último párrafo escrito. Volvía a quitar una coma; aquí una pausa algo más larga; ritmo, ritmo. Y comenzaba su lectura nuevamente, ahora una cadencia diferente, otra ligadura de expresión. Sentado a su escritorio ––una modesta mesa de aglomerado enchapado, de cara a la pared de la sala y en ele con el piano de Carla; ladrillos a la vista y un vaso con Vodka: toda una mise-en-scène–– no había escuchado que ella ya cerraba la puerta, cruzaba el patio y entraba al comedor, a su izquierda; las puertas abiertas. Un paquete más de palabras desechadas, control + s e hibernación. Se dirigió hacia la cocina y, mientras ella se descargaba, la besó detrás de la oreja. Luego el rito de la merienda: yerba en el mate, la pava al fuego; ella, como siempre, con las masas sobrantes del coffee––break. Se sentaron en silencio y compartieron. Mario pensó en voz alta: ––No es la primera vez que siento que soy yo quien debería estar en tu lugar y, ...

Tercera Ola (para Bertina)

Está hirviendo carcasas de pollo. Debe hacerlo por un tiempo largo, hasta que la carne se desprenda por sí sola de los huesos. Entonces volcará ese caldo en otra olla tan grande como esta y ahí preparará casi dos kilos de arroz que va a mezclar con el pollo trozado. Eso va a ser la comida del día para Iggy Bob, Pepa, Coca y Gogol; Milán, Gala, Maya, Adamaría y Otto; Kika, Kimba, Diana, Conan, Marga, Tica y DiscoStu; Vulga, Piraña, Nina y Rusa; Volga-Volga y Taras Bulba; Juju, Hiena, Montoto, Carmela, Lázaro, Hellen, Perla, Pétalo Negro, Olga, Gloria, Carola, Sol, Chica, Frosty y Jamaica; Celestino, Elvis Pelvis, Antonópulo, Singer, Teresa, Nino y John; Asia, Coyi, Lola, Gromek, Dafne, Adelita y Eva; Luna, Pedro y Adolfo: sus perros y gatos, su familia. Es difícil de imaginar que esa chica que recorrió Latinoamérica de mochilera, haya decidido a mitad de su camino exiliarse en esta quinta para rescatar animales de la calle, pero menos aún que hoy haya aceptado la presencia de otro human...